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Humor y crudeza: la joven mamá que twitteó su camino a la muerte

Marìa Vasquez, arquitecta argentina (1972-2015)

Humor y crudeza: la joven mamá que twitteó su camino a la muerte

María, Sebastián y el hijo de ambos , Nippur

“Te vas a morir. La frase “tenemos que hablar” siempre viene seguida de algo terrible, pero nunca como esa vez. Yo ya sabía, dos días después de la operación que se llevó mi útero, ovarios y varias masas a analizar (“ahora sí soy realmente hueca”) que algo estaba muy muy mal pero ni el cirujano se atrevía claramente a decírmelo. Le dejó la misión a mi marido, total, ya tuvimos que hablar tantas veces, ¿qué te hace una más?”

Así comienza el tan honesto como crudo y humorístico (sí humorístico) relato de María Vásquez, que fue compartido más de mil veces en las redes sociales. Argentina y arquitecta de 43 años, con un hijo de casi tres, el 2015 decidió narrar su viaje hacia la muerte en twitter  en lo que ella llamó “El Show de Kimmy Oh”. Con verdad, con dolor, con sarcasmo y con un cuaderno escrito para su hijo que se transformó en best seller en cosa de días.

Han pasado cinco años desde que Marie, como le decían sus amigos, murió “en su ley, con una sonrisa y  el puño apretado” como relata el padre de su hijo. Sebastián Corona, su compañero por más de 23 años , cuenta  como el humor, la sinceridad y los amigos fueron claves para enfrentar el gran tema que hoy tiene paralizado al planeta: la muerte.

Funeral con Spotify y foto en bikini

Marie siempre tuvo talento para escribir. Comenzó con los blogs y cuando apareció twitter desplegó su sarcasmo para “hablar boludeces de su vida, siguió haciéndolo igual ,pero ahora con cáncer” dice Sebastián.  Sus comentarios se empezaron a viralizar transformándola en un personaje de culto y admiración para muchos y espantó a otros con tweets que resultaban chocantes, para quienes ven la muerte como un tabú “Gracias, pero no sé si fui clara, estoy internada, con cero chances de retomar la quimio y pocas de salir viva de acá” escribió 17 días antes de morir. Tenía muy claro que no quería flores en su funeral, junto a sus amigas preparó la lista de spotify para “su fiesta de despedida” como la llama su marido y les pidió que sobre su ataúd hubiese una foto de ella en bikini en un marco de animalprint.

“Hay que pelearla, pero si llevas eso a un extremo te impide disfrutar el poco tiempo que te queda en cosas que son reales y que van a permanecer. María, cada vez que se sentía un poco mejor, no gastaba energía en salir a buscar una cura milagrosa. Ese poco tiempo lo usamos en pasear y en disfrutar de las cosas simples” cuenta su marido.

María tuvo un primer tratamiento aparentemente exitoso. Pero el cáncer se hizo resistente a esa quimio. Quedaba sólo una oportunidad más “le dije, si la primera tenías bajas probabilidades, ahora tienes muchas menos. Y su actitud fue, si hay una en un millón, la hacemos” En medio de esa dramática conversación ella tuvo que agarrarse el estómago recién abierto, por la carcajada que soltó cuando su marido le dijo que al menos a Nippur (su hijo) ser” huerfanito”, lo iba ayudar a conquistar mujeres. Porque así lo manejaron ellos, entre el humor negro, los dibujos, el llanto y el amor. “Llegar al cumpleaños tres del nene fue algo que celebró como un triunfo”. Cumpleaños  en el que obvió su aversión por las pelucas y  contó que se puso una de “fantasía fucsia, muy Britney” probablemente para alegrar el que sabía, sería el último festejo junto a su pequeño hijo.

María junto a su hijo. Cuando subió esta foto a twitter escribió fiel a su estilo » Ayer en el mejor momento de cada día ( sí, se saca los mocos, qué le vamos a hacer)» 4 de abril de 2015 @kireinatatemono

Mucha gente le dice a Sebastián que fue valiente al decirle sin tapujos a María que iba a morir “¿Cómo le vas a ocultar a alguien eso? Tiene todo el derecho del mundo a saberlo, por si no eres consciente de eso vas a desperdiciar ese poco tiempo que te queda”. Esa plena conciencia hizo que su mujer escribiera “El cuaderno de Nippur” una serie de textos que navegan entre los chistes, las órdenes típicas de una madre y el amor profundo. En los siete meses que duró la enfermedad le escribió mensajes para el futuro del tipo  “10 cosas que quiero que hagas con tu papá”, “Sé vos mismo sin que te importe el resultado” y  “Báñate”.

Texto de «El Cuaderno de Nippur»

Hoy el miedo a la muerte es el gran tema mundial por la pandemia ¿qué consejo le das a quienes están enfrentando algo parecido a lo tuyo?

Cualquier cosa que te de miedo decirle a alguien, imagínate que se muere y no se lo dijiste. Hay que sentarse y hablarlo todo. Eso va desde lo más espiritual, hasta cosas prácticas que paradójicamente cuestan más hablar, como temas de herencias  por ejemplo. Imagínate que tienes que tomar decisiones y no le consultaste, eso es mucho más terrorífico que hablarlo ahora… que esa persona aún está.

¿Y si te pasa algo a ti papá?

Nippur, hoy de 8 años tiene en su velador el libro. Su padre se lo dejó sutilmente, para que cuando quiera, sin imposiciones lo vaya leyendo. “Espero que el tema de su mamá salga de él, que me pregunte. Decidí adaptarme a sus tiempos” comenta Sebastián.

Cuando el niño era más pequeño saludaban todos los días a la mamá y le mandaban besos por las noches. Eso ya no es así. “Una noche Nippur me dijo algo complicado, pensando que me iba a hacer sufrir –Papá lo siento, pero ya estoy grande para esto- y a mi obviamente me dolió muchísimo abandonar ese ritual, pero acaté” relata con una  mezcla de humor y melancolía.

La honestidad no sólo la tuvo que vivir con María. El niño también lo ha obligado a hablar con la verdad.

“Una vez noté a Nippur angustiado y  no me contaba la razón. Hasta que me dijo -¿Y si te pasa algo a ti papá? Yo me quedo solito- Lo primero que hice fue decirle que hay una cuota de mala suerte y que era improbable que le pasara otra vez. Él me interrumpió y me dijo –no papá, no me chamulles- en ese momento me ubicó y le expliqué que tranquilamente me podría pasar algo a mí, pero si ocurría, Vanessa una gran amiga, lo iba a cuidar. Él quería una respuesta concreta, no una espiritual. Me dio un sopapo en la cabeza”

Cumpleaños N° 4 de Nippur

¿Qué es lo más difícil después de cinco años de su partida?

Muchos momentos son agridulces… cada cumpleaños de Nippur me encierro a llorar un rato. Sus logros, son mitad alegría y mitad sufrir, porque soy el único que lo está disfrutando y ella se lo está perdiendo. Pero es lo que me toca y lo que me repito siempre, “es duro y lo sufro, pero ¿cómo me voy a estar quejando si soy yo  el que está vivo y el que lo está viendo?”.  Lo tomo como un privilegio.

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