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7 consejos freak para un matrimonio feliz

¿La mejor forma de llegar a acuerdo? Cachipún. ¿La mejor forma de mostrarse amor? Hacerse bullying. Este y otros consejos tan inusuales como sabios pueden ser la salvación de su matrimonio. O no. Quién sabe.

Hoy, superar los 10 años de matrimonio es casi una rareza. Un récord que en los próximos tiempos podría estar cercano a merecer un bono. Cumplir el decenio aparentemente ya es un mérito en sí mismo. Pero la real gracia está en tener no sólo un matrimonio longevo, sino ante todo, feliz. ¿Cómo hacerlo? Acá van algunos consejos que según mi enorme y fidedigna muestra estadística, funcionan.

1) El poder del cachipún: 

Mi amiga Ángela lo mencionó en Facebook y sólo me confirmó algo que ya había comprobado. El cachipún es la mejor y más justa manera de resolver conflictos cotidianos (que por lo demás, pueden hacer del matrimonio, una experiencia MUY infeliz) ¿Quién bota la basura? ¿Quién llama a la vecina para alegarle por la caca del gato? ¿Quién va a reembolsar las 15 boletas pendientes a la Isapre?. El cachipún es poderoso porque es un dato duro y no permite matices. Importante: siempre se debe resolver a la tercera y no se puede repetir. El que ganó, ganó.

2) Díganse cosas chulas. Sea Village sin pudor: 

Conozco a varios a los que el “te amo”, el apodo animalista tipo “chanchita” “perrito” o el famoso “bebé” les da urticaria. A mí a veces también. Pero en su justa medida, es una obligación. A cualquier mujer, incluso a esa tan fría como una caja de herramientas, le gusta un “te amo, maylov” de vez en cuando. Pero recuerden siempre en el matrimonio. No se pongan melosos en un pololeo incipiente… este mismo consejo al mes de conocerse puede lograr destruirlo todo y hacer que su “caramelito” salga corriendo a lo Usain Bolt.

3) Si no es outdoor, no se las dé de boy scout

Hay tanto marido inútil con la motricidad fina dando jugo a la hora de armar una carpa, tanta mujer que va con tacos al Parque Nacional La Campana, que en esta materia un matrimonio que quiere ser de verdad feliz, debe ser honesto. No sea tan apañador/a. Puede ser la debacle de una relación y en estos casos se agradece demasiado la autocrítica. Podemos adorarnos, pero no tener ni los mismos gustos, ni las mismas habilidades. Un lindo paseo a las Torres del Paine puede ser una verdadera pesadilla con el cónyuge ñiurdo / sin talento para la vida aire libre /incapaz de hacer un marshmallow decente. Quédese en la casa y deje que el que de verdad sabe jugar a Cocodrilo Dundee lo haga.

4) Si se tienen que quedar dormidos enojados, hágalo. No pesque el cliché que dice lo contrario: 

En toda conversa un poco más profunda del matrimonio, siempre aparece el infaltable, famoso y popular: “nunca se duerman enojados”. ERROR. Y de los graves.

Si ha bailado 9 horas en un matrimonio, se tomó sus champañitas y le molestó que su pareja no le fuera a buscar postres, escúcheme: a las 5 de la mañana NO ES UN BUEN MOMENTO PARA HABLAR. Si su hijo vomitó todo el sábado, la lavadora estaba mala y además Chile perdió… no sea latero/a y diga: «¿conversemos?» Respete los tiempos del otro (tampoco pueden ser más de 8 horas después de realizada la pelea) déjelo salir a regar, a ella a fumarse un cigarro o simplemente dormir hasta el otro día. Saber elegir el momento para hablar y/o reconciliarse es un must del verdadero matrimonio feliz.

5) Bullying es amor: 

Soy una ferviente convencida que el bullying es una de las grandes señales de un matrimonio que goza de buena salud. Pero ojo, bullying no es lo mismo que pachotada. El bullying amoroso tiene inteligencia, ironía, elegancia y sentido de la oportunidad. Yo soy una asidua usuaria del “ellaaaaaaa” y a mi compañero de isapre le encanta. El bullying muestra interés, atención y además sabe elegir con amor/humor las características del otro y ponerlas en la palestra. Pero como dije antes no se confunda. Decir “¿Qué opinan de la butifarra que vive conmigo?” no es bullying, es pesadez.

6) Váyanse a Europa, a Mendoza, a Tacna o al Centro de Santiago por lo menos una vez al año

Y lea bien, en este consejo la plata no es lo importante… lo fundamental es la creatividad y las ganasni los hijos, ni la plata, ni la pega son excusas para no salir a matrimoniar. Todos los que hemos disfrutado de una escapada al año sabemos que marca la diferencia. No es necesario que sea un all inclusive de dos millones de pesos, ni un hotel boutique con sábanas de 2500 hilos. Reserve en una hostal en Quillota y disfrute de no lavar dientes a gente que mide menos de un metro, pasee de la mano, vean tele sin límites y chasconee su rutina. ÉXITO COMPROBADO.

7) Consejo final: 

Sólo pesque estos tips si le hacen sentido. Si usted tiene un matrimonio feliz con todo lo contrario a lo que escribo, BRAVO.

imagen: Sean Molin / Flickr

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